jueves, 22 de septiembre de 2022

FALLECE SANTIAGO FERNÁNDEZ MOLPECERES

 Ha fallecido en Oviedo Santiago, compañero del curso de 1965.

Descanse en paz, y nuestro mejor y más sincero abrazo para toda su familia, en especial para su esposa Teresa y para Santiago su hijo.




Fallece Santiago Fernández Molpeceres, exsecretario del Consistorio llanisco

G. P. EL COMERCIOLLANES. 


Santiago Fernández Molpeceres, quien fuese secretario en el Ayuntamiento de Llanes durante tres décadas, falleció este martes en el Centro Médico de Oviedo, donde se encontraba ingresado. Tenía 67 años y no pudo superar una larga enfermedad. Jubilado recientemente, en Llanes comenzó a desempeñar su cargo como funcionario a finales de la década de los ochenta y su dilatada trayectoria no estuvo exenta de cuestiones judiciales, como el inconcluso 'caso Fombella'. Vallisoletano de nacimiento y licenciado en Derecho, en Llanes se había asentado en la localidad de Poo. El funeral se celebrará hoy jueves, a las 13 horas en la Basílica de la villa llanisca.

LA NUEVA ESPAÑA

Santiago Fernández Molpeceres, quien fuera secretario municipal de Llanes durante tres décadas, falleció el pasado martes en el Centro Médico de Oviedo, a los 67 años de edad. El funcionario jubilado llevaba tiempo peleando contra una enfermedad que, finalmente, no pudo superar. El funeral por su eterno descanso se celebra a las 13.00 horas de hoy en la basílica de Santa María de la capital llanisca. 

Residente en Poo, Molpeceres era licenciado en Derecho por la Universidad de Valladolid y natural de la localidad vallisoletana de Olmedo. Tras licenciarse a los veintidós años, comenzó a preparar oposiciones de secretario de Ayuntamiento, meta que lograría tan solo dos años después. Su primer destino como funcionario fue Cádiz. En 1989 llegó al Ayuntamiento de Llanes, donde trabajó durante tres décadas. Realizó un máster como Técnico Superior de Urbanismo en Madrid y era experto en bienes comunales. 

Molpeceres estaba casado con la historiadora María Teresa Gómez Robledo, con la que tuvo a su único hijo, el abogado y empresario Santiago Fernández Gómez. Durante su desempeño como secretario municipal se vio implicado en alguna de las causas judiciales abiertas en la época de la alcaldesa socialista Dolores Álvarez Campillo, también fallecida, pero no llegó a recibir sentencias condenatorias. 

Varios de los excompañeros municipales de Santiago Fernández Molpeceres destacaron ayer su figura como profesional y como colega. 

"Fue un honor tenerle como compañero. Tenía un conocimiento profundo de lo que es la administración municipal. Si acudías a él siempre tenía un buen consejo", afirmó Higinio del Río, exdirector de la casa de Cultura de Llanes.

viernes, 16 de septiembre de 2022

CACHUELAS DE SANGRE Y MUERTE EN EL AMAZONAS (DE CARLOS JUNQUERA RUBIO)






Nuestro querido F.Pedro Rey me informa de la publicación de este libro.


Esta novela se desarrolla en paisajes selváticos y urbanos que son bien conocidos por el autor. La evangelización de la Amazonía profunda se inició en un momento que coincide con la explotación del caucho en su máximo esplendor. 


Los caucheros irrumpieron en el bosque tropical como depredadores del paisaje y atacando violentamente a las sociedades originarias, que se vieron diezmadas en pocos años.


La trama está centrada en el crimen de dos misioneros, en cómo se desarrolló la investigación hasta detener a los culpables y cómo fueron juzgados una vez trasladados a Cuzco para ser sentenciados de acuerdo con las leyes promulgadas teniendo en cuenta las normas occidentales, totalmente desconocidas para los nativos a juzgar.


El juicio se desarrolla en un ambiente extraño y los nativos no se ven como súbditos de un país, sino como gentes etiquetadas como propias de la Edad de Piedra. 


El derecho que se maneja en el desarrollo del juicio, podía ser conocido por los juristas pero no por quienes iban a ser juzgados y condenados. 


Estos aspectos son tratados de acuerdo a lo que la antropología social entiende como choque cultural. 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

PURGATORIOS (Por Jesus Herrero) Capítulo 6 . Piso en Madrid

 



A primeros de septiembre de ese año me vine a Madrid y no llegué solo. Conmigo se vino Rafa. Tenía que estudiar unas oposiciones para funcionario del Estado, cuya preparación preveía que le habría de llevar no menos de un año, y yo para matricularme en la Facultad de Ciencias de la Información, rama de Imagen, como dije, que se acababa de estrenar como carrera de curso legal. Después de muchas idas y venidas alquilamos un piso en la calle Benito Gutiérrez. Tres habitaciones no más grandes que la palma de la mano, saloncito comedor, cocina entre cutre y grasienta y dos cuartos de baño en los que había que entrar de canto y conteniendo la respiración, no por el olor, sino más bien por el espacio disponible, no mayor que el de una caja de zapatos del número 15. El precio era asequible para pagarlo entre dos, así que no lo pensamos demasiado, sobre todo por lo cerca que estaba aquel antro de los sitios donde teníamos que ir ambos a diario a cumplimentar nuestras labores respectivas. Encajamos nuestras pertenencias en los espacios disponibles como nos pareció y luego nos fuimos a tomar una caña con el poco dinero que nos quedó después de pagar un mes con la fianza correspondiente. Del mobiliario no puedo hablar porque solo me viene a la cabeza la palabra «negro» y soy incapaz de recordar incluso si las sillas tenían patas.


miércoles, 7 de septiembre de 2022

PURGATORIOS (Por Jesus Herrero) Capítulo 5 . Geni

 


Al grupo de actores que poco a poco se fue añadiendo al elenco a raíz de aquella primera representación teatral en el colegio de las monjas, se sumó Geni, una chica jovencita y muy guapa, melena negra, rostro equilibrado, ojos negros, figura estilosa y delgada, silenciosa, seria y alta, con más de cariátide que de Venus de Milo. Mi mente desocupada, o mejor dicho, vaciada de amores a mi pesar, empezó a ocuparse de aquella chica. No recuerdo muy bien de dónde vino, pero es probable que fuera amiga de alguien del grupo o también que fuera asidua a la misa de los domingos en la iglesia que las monjas tenían al lado del colegio y a la que asistíamos todos los actores, más o menos obligatoriamente, debido a la ominosa vigilancia de sor Josefina, muy meticulosa con respecto a los índices de asistencia del grupo de actores que luego, en caso de dudas o certezas al «pasar lista», podría tener incidencia en el reparto de las obras y la elección de actores.

La cosa es que Geni apareció, iba a misa y empezó a gustarme, y por lo tanto yo empecé a ocupar un sitio en el banco lo más cerca posible de ella. En gran medida este acercamiento también era debido a que Merche había empezado a dejarse ver con otro garrulo más dispuesto que yo a dispensarla caricias, contactos explícitos y besos, actitud mucho más adecuada a lo que cualquier adolescente pudiera esperar de una incipiente pareja en asuntos amatorios. Por lo tanto yo quedaba libre de ir y venir a mis anchas y de paso rellenar huecos y, no menos importante, sospechaba o tenía la esperanza de que Merche enarcara las cejas cuando se enterara o, directamente, me viera acompañado. Pero por suerte en esos tiempos solo se moría de amor en el teatro, sobre el escenario.

ENTRADA MÁS RECIENTE

FOTOGRAFÍA DEL P. JESÚS

De la colección del P. Jesús Martín, con apostólicos ante el estanque de la Portería de entrada al Colegio.

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