Fallece el dominico Pedro López, profesor de generaciones de ovetenseEl religioso, de 95 años de edad y que llegó a ser superior de la comunidad de Oviedo, estaba hace años en la Virgen del Camino

El padre Pedro López, a la izquierda, junto al padre Basilio Cosmen, en una comida celebrada con exalumnos de los Dominicos. | A. A. D.
Juan A. Ardura
El fraile Pedro López, profesor de lenguas para generaciones de ovetenses en los Dominicos y las Dominicas falleció el pasado lunes, a los 95 años de edad, en la enfermería de la Virgen del Camino, en León, según ha informado la provincia de Hispania de la orden religiosa de los Dominicos.

El padre Pedro López (cuarto por la derecha) con exalumnos y compañeros dominicos que le visitaron en la Virgen del Camino, en julio de 2018.
Pedro López llegó al convento de Oviedo, en la plaza de Santo Domingo, tras concluir sus estudios, hacia el año 1945, comentó a LA NUEVA ESPAÑA uno de sus compañeros, el padre Valdés. El padre López impartió clase durante toda su vida de latín y griego y también de francés e inglés en los colegios de los Dominicos y de las Dominicas, ambos en Oviedo. Además, asistía religiosamente en la capellanía de las monjas dominicas de Oviedo, como el resto de sus compañeros del convento de Oviedo y también fue superior de la comunidad de los Dominicos en una ocasión. Su estampa ha quedado grabada en la historia reciente de la ciudad, ya que cruzaba el casco urbano desde el convento de la plaza de Santo Domingo, donde tiene su sede desde hace siglos esta comunidad de frailes, hasta las Dominicas, en la zona centro, en la calle Pérez de la Sala, y siempre vestido con su inseparable hábito dominico. "Nunca le vi vestido de paisano, jamás, a diferencia de otros frailes", según describieron varios alumnos del colegio ovetense de esa orden.
Por las clases de Pedro López pasaron generaciones enteras de ambos colegios, ya que su actividad como profesor fue extensa. "Ya le dio clase a mi padre, que ahora tiene ochenta años, y varias décadas después también a mí", comentaba este miércoles uno de sus antiguos alumnos. "Era muy buena persona y siempre nos animaba a estudiar, en sus clases incluso nos dejaba tiempo para preparar también otras asignaturas", añadió. Además de su carácter afable, sus antiguos alumnos destacaban este lunes su gran memoria porque solía saludarles "por nuestro nombre y apellidos completos cuando nos cruzábamos por alguna calle de Oviedo". El padre Valdés destacaba ayer su entrega a la docencia: "Era un hombre exigente pero siempre tuvo un trato muy humano con sus alumnos, y era muy querido por ellos". El padre López paso casi toda su vida en la comunidad dominica de Oviedo, hasta que hace unos años, debido a sus problemas de salud, fue trasladado a la Virgen del Camino para ser atendido por el personal médico y de enfermería que tienen a su cargo a los religiosos que precisan de atención y cuidados especiales. Los Dominicos confirmaron que el funeral por su eterno descanso tendrá lugar el próximo 18 de septiembre en la iglesia conventual de Santo Domingo, en Oviedo, a las doc