domingo, 16 de marzo de 2025

RECIORDATORIO -Bailén BIBa - INVITACIÓN PARA LOS COMPAÑEROS DE MADRID

 Recordatorio de la invitación de Lalo F. Mayo para los afortunados que podáis asistir el próximo martes día 18 a las 19 horas.



9 comentarios:

Ramón Hernández dijo...

Bien está este triple o cuádruple recordatorio que nos abre ya casi la puerta del recinto del feliz acontecimiento, pues la memoria humana, sobre todo a la vejez de los que se solazan en su condición de tales, es sumamente frágil y quebradiza. Es un entretenido y enriquecedor acontecimiento que seguiremos aplaudiendo hasta su feliz consumación.

Vibot dijo...

Allí estaré para disfrutar una vez más del buen hacer de Lalo. Y del hermoso recinto de ese salón de actos que guarda tantos ecos ilustres. Madrileños, no seáis perezosos y acudid.

Vibot dijo...

A propósito del trabajo bien hecho de Lalo y del alegre entusiasmo y meticulosidad con lo acomete siempre viene muy bien citar aquí un fragmento de un poema de Goethe que dice:

Y aquel que no pretende
dirigir, más con celo
trabaja infatigable,
cual tú y yo hacer solemos,
también en el trabajo
halla amable recreo;
y nada en este mundo
le causa enojo o tedio.

Y además, en esta preciosa traducción perfectamente ritmada en heptasílabos blancos debida al asombrosamente trabajador y multilingüe Rafael Cansinos Assens. Mejor imposible estos dos genios unidos.
Salud, chicos. Y cantad bajo la lluvia. Lo de bailar con el, paraguas y las farolas pisoteando los charcos ya es otra historia.

Luis Carrizo dijo...

Estoy seguro de que Lalo tendrá previsto hacerlo, pero no quiero por ello dejar de manifestar aquí mi petición de que se cuelgue en el blog el vídeo de la presentación.
Y, si no fuese ya mucho pedir, que nos deje sus impresiones sobre la misma.
Bueno, las impresiones o comentarios de Lalo y los de los asistentes, empezando por los de Vibot, siempre pertinentes e interesantes

Vibot dijo...

Gracias por lo que me toca, Luis. No sé si se hizo vídeo, Lalo te podrá decir.
Aparte de mí, pocos madrileños vinieron, creo que solo Santiso y Devesa. Yo tuve que salir rápidamente para una cena y no pude ni saludarlos.
No creo que en este tema militar pueda contar yo nada interesante ni pertinente. Como sabes, componían la mesa un general de artillería, el señor Puche, promotor de la colección Biblioteca Bailén y un profesor. Todos hablaron con buena oratoria y gran conocimiento de los hechos.
Pero yo eché de menos a Lalo entre los ponentes. Me dice que él mismo había declinado la invitación. Pero yo lo eché de menos.
Me sorprendió muy gratamente escuchar a un general hablando como un profesor de historia. Y me gustó e interesó todo lo que dijo.
En primera fila estaba el embajador de Suiza, no recuerdo si dijeron por qué, pero seguro que Lalo te podrá contar. También estaban varios oficiales del ejército y un numeroso público que casi llenó el precioso salón de actos del Ateneo. Entre todos los retratos que adornan las paredes yo volvía de cuando en cuando la mirada hacia el del Duque de Rivas, que compuso varios romances y una larga Silva a la batalla de Bailén y que lo tenía cerca a mi izquierda. Y recordaba los sabrosos momentos de lectura pasados en su compañía:

"En una yegua tordilla,
Que atrás deja el pensamiento,
Entra en Córdoba Gallardo
Atarfe el noble guerrero."

Así comienza el primer tomo de los dos que componen sus obras completas en la preciosa edición de Montaner y Simón de 1884. Es una pena que no pueda poner aquí ahora mismo un par de fotografías de esta joya editorial en pastas duras de 32 por 22 en verde oscuro con un precioso dibujo modernista y un rectángulo dorado con adamascado en relieve conteniendo el título y autor en una tipografía esbelta y elegante. El lomo es de cuero verde -aunque el tiempo le ha dado ya una pátina tostada muy agradable y está repujado con dibujos simbólicos. Esta belleza me hace recordar con rabia lo que han hecho en Barcelona con la imprenta taller de esta icónica casa editorial: vendérsela al vende-humos de Tapies, que ha montado allí su museo y ha perpetrado sobre el edificio una pesadilla de hierros retorcidos como si fueran algo y con una silla entre ellos… ay!

Vuelvo al Duque entre las preciosas ilustraciones de Apeles Mestres:

¡Ay cuánto de congoja y mudo espanto
Reina ya entre tus bárbaros guerreros,
Oh Galia injusta al ver el poderío,
El denuedo y el brío
De los varones ínclitos iberos!
Vuela fogoso el andaluz caballo,
Y el jinete revuelve la cuchilla
Tus tímidas escuadras arrollando.
El vaciado metal aborta el rayo,
Y muertes lanza, y tu soberbia humilla
La atmósfera purísima atronando.

Los espumosos hórridos torrentes,
Que de las altas cumbres se derrumban
Arrastran las corazas refulgentes,
Y tronchados aceros
De tus soldados fieros.
Crece el horrible estrago,
Triste ayes retumban,
Y de francesa sangre un grande lago
Son de Bailén los campos, ya cubiertos
De rotas armas, y guerreros muertos.

Tuyo es el triunfo, España, patria mía,
Y de tus hijos el laurel sagrado.
Venció tu valentía
Y tu justo furor; y ya no es dado
Al francés resistir, que sin aliento
Con débil llanto sus mejillas moja,
La espada inútil humillado arroja,
Y tórnase su orgullo en vil lamento.
Victoria suena el viento,
Y victoria repiten los collados,
Y victoria los bosques destrozados,
Y el raudo Bétis grita
Victoria, y en el mar se precipita.


Me faltó algo así como aporte literario de la época a un evento como éste.
Si se repitiera en otro sitio, pongamos en Bailén mismo, me ofrezco a declamarlo.

Lalo dijo...

¿Qué más se puede decir?

Vibot dijo...

Tú podrías decir mucho de todo ese trabajo que te ha dado. Yo tengo una pregunta: ¿por qué estaba allí el embajador de Suiza?

lalo dijo...

El embajador de Suiza, Hanspeter Mock, nos hizo el prólogo para la pequeña biografía de Teodoro Reding, que fue el general que estaba al mando directo de las tropas asentadas en Bailén aquel 19 de julio de 1808. Reding era suizo y en su breve vida sirvió siempre a España, desde los 16 años en que capitaneaba una de las dos compañías que pagaba su familia. En Bailén él estaba en primera línea, y Castaños se había quedado en Andújar, aunque de él era la estrategia general de todo el ejército de Andalucía, que culminó en el enfrentamiento entre Dupont y Reding. Murió de las heridas recibidas en combates en Cataluña, en abril de 1809.
Pues eso, que el embajador, especialista en la amilia Reding, se prestó amablemente a escribirnos unos párrafos para presentar la biografía del general.

Vibot dijo...

Respuesta perfecta, muchas gracias Lalo.

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