Información que nos trasmite el querido compañero y editor Lalo F. Mayo "el grande".
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El compañero Mariano ha decidido, por fin y tras la insistencia de su editor, poner en un solo tomo lo mejor de su trabajo (¿se puede decir aquí trabajo?) como poeta. La antología es amplia porque su producción poética (¿se puede hablar de producción en la poesía?) también lo es.
La Antología de Mariano Estrada será presentada en Villajoyosa en breve, sé que está en gestiones.
Villajoyosa queda algo más lejos, pero ya pusieron AVE y, si alguien no tiene nada que hacer y le queda algo de la pensión, Alicante se pone hermosa bajo la flor de los almendros, y la primavera llega adelantada.
Salud para todos, Lalo F. Mayo
8 comentarios:
A los que como yo, de oído fino pero de cantar relinchante, vamos por la vida como un todoterreno saltarín, con la alforja llena de conceptos que pugnan por expresar verdades eternas, que la poesía eche fuera torturas y evite sufrimientos vanos nos suena a las uvas verdes de la zorra, si bien, leyéndola a hurtadillas, sorprendido uno descubre de vez en cuando metáforas que son pura sabiduría y se siente impactado por bellos sentimientos de fraternidad, que esos sí que son eternos. Gracias, Mariano, por invitarnos y empujarnos a entrar en un mundo hermoso, tejido de dolor y belleza, que es privilegio de dioses y que, cuando se logra compartir, se convierte en paraíso de gozos inmarcesibles. He de confesar que en el trasfondo de lo dicho llevo grabado el fluir vital del gran poeta y amigo cursario que fue fray Emilio Rodríguez, que ahora se agranda, cual Amazonas recolector de las aguas de toda la cuenca humana. Mariano, confío francamente en que tus metáforas poéticas me abran los ojos y tus sentimientos de ser humano en ebullición agrande mis propios horizontes. Gracias, amigo, por compartir con nosotros tus tesoros, y gracias también a ti, amigo Lalo, por hacerlo posible de forma tan seductora.
Juro que edité mi perfil, lo mismo que hago ahora, y que ignoro por qué arte de birlibirloque, al publicar mi anterior comentario, dicho perfil perdió fuelle y se amilanó en "anónimo". No sé si con ello las musas habrán querido revelarnos (me) algo. Tal vez el mismo Mariano o Lalo o nuestro querido Furriel puedan aclararlo. Gracias.
¡Jo, vaya nivelazo! Me desprenderé de mis obligadas y gustosas obligaciones con mis nietos y, si el todopodero yanqui de pelo anaranjado no me lo impide ni me anexiona ni me envía para el Guantánamo cubano y nto Jefe de Gobierno, no me obliga a pagar ya la cuota alícuota madrileña, allí estaré. Contad con mi presencia. Feliz y fresquito domingo aquí en los madriles, a esta hora sin nieve.
Un fuerte y fraternal🤗para lectores y... otras especies:-)
Ramón. No te vas a creer, en 2.021,en una reseña por la muerte por COVID de la dueña de un Res Restaurante gallego y guapi, aquí en Alcobendas, y para darle a su marido las condolencias y los ánimos pertinentes, me censuraron y en mayúsculas GORDAS y en rojo intenso figuraba NO PUBLICADA... pero inténtelo de nuevo y hsasta hoy.
Creo, en tu caso que el algoritmo y el ChatGPT han detectad que res un subersivo bien por rojo o amigo de los sectores mas avanzados de La ICatólica.
Haztelo mirar y repasa el 1984 de HGWells. ¡Lo clavó el british!
¿Te ha valido de algo? Sé que no... y te he creado una preocupación mayor Lo siento de veras.
Disculpa... es humor de Torrente o de más baja ralea. Me disculpe usté, grugg
Gracias, Emilio, por tus consideraciones, valoraciones y orientaciones. No, no me tomes ni por la derecha ni por la izquierda, pues en las cuestiones de lo social (política) quiero ser de cuerpo entero para no tener que repartir ostias ni a diestro ni a siniestro, sino para poder exponer, llana y simplemente, lo que me parece procedente, útil y enriquecedor, lo haya parido Agamenón o su porquero. La política que nos toca sufrir (¡cuánto daría por poder escribir aquí "disfrutar"!) me da náuseas y, fíjate, si ni siquiera el veneno que estoy ingiriendo como quimio me causa trastorno orgánico alguno, lo lógico es que la vacuna apolítica que yo mismo me he inoculado sea sumamente eficaz. Aplaudo complacido, eso sí, el "nivelazo de los compañeros" de que hablas, pues son tan grandes que incluso a los pigmeos nos hacen alzarnos de puntillas.
Enhorabuena, Mariano, por esta antología de tu ya dilatada carrera poética.
Y una corrección al lapsus de Devesa: George Orwell, estimado Emilio, no HG Wells: suum cuique.
Salud
Marcelino, aclarado el nombre correcto y agradezco rectificación.
Creo que era/es seudónimo. Lo tengo siempre a mano. No sé si culpar al corrector o que se me fué la pinza, jaja o a los lapsus intermitentes seniles. Sorry for it! grugg
Querido Ramón:
De nuevo me vuelves a regalar un comentario enjundioso, como corresponde a una persona versada en materias filosófico-teológicas a las que yo solo puedo aspirar agarrándome a este clavo de Ortega: “La poesía es un medio para llegar al conocimiento”. Por cierto, yo creo que las uvas maduras están siempre al alcance de la mano, el problema es la longitud y/o extensión del deseo. Yo puedo asegurarte que la poesía me ha ahorrado el psicólogo.
La Antología de la que estamos hablando lleva un prólogo de 57 páginas. Dejo aquí un pequeño anteprólogo porque creo que viene a cuento y puede explicar algunas cosas. Es este:
Prologar un libro no es algo que me pille de nuevas; al contrario, he prologado unos cuantos a lo largo de mis numerosas vicisitudes literarias. Ahora bien, lo que no he prologado nunca es una Antología poética de 19 libros. Pensar que tendría que hacerlo me producía sarpullidos cerebrales del tamaño del Everest. Menos mal que el soñador que siempre va conmigo me ofrecía estas razones para avivarme el ánimo:
“Si afrontas el reto con firmeza, puedes llegar a la conclusión de que el Everest no es tan alto ni tan rubio ni tiene los ojos tan azules como tú lo has pintado en el cerebro. En realidad, para escribir un prólogo o escalar un monte solo hay que agarrarse a las paredes de la voluntad y del convencimiento, asentar bien los pies en los anclajes y no mirar de reojo a las alturas, sino de frente. Al fin y al cabo, si has logrado escribir 19 libros de poesía, ¿qué guardián del Parnaso va a impedir que corones los montes que desees, incluido el Olimpo de los dioses cuyo acceso es negado a los mortales? No lo pienses más. Levántate. Cruza el Rubicón. Enfréntate al exordio que tienes atragantado y no pares hasta que le des alcance a la caza”.
Naturalmente, un grado tan alto de entusiasmo vino a llenarme de energía y a servirme de acicate, de modo que me puse a la tarea y afronté el desafío con decisión, aunque también con una cierta ansiedad, lo que indicaba que había que tomar las cosas con calma. En ello me invertí durante un tiempo razonable, y fue precisamente la razón la que logró persuadirme de que los prólogos, como los montes, hay que merecerlos despacio. Y más cuando la altura que se pretende conquistar es de 40 años y 19 libros, con todo lo que ello conlleva.
El resultado es el que es y, como tal, lo ofrezco a los lectores. No hay duda de que pudo ser mejor y peor, más sencillo y más barroco, más anárquico y más reglamentario. Pero eso, queridos amigos, ya es materia que pertenece a lo insondable.
Un abrazo
Mariano Estrada
Coda: quiero y debo decirte que tu comentario a la presentación de mi último libro, “Al dictado del ánimo”, lo he incluido en el citado prólogo de la Antología. Me disculpo por no pedirte permiso.
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